Vuestro argumento, manido hasta la extenuación, apunta siempre a la historia reciente de grandes cofradías como La Clemencia o el Soberano, que tuvieron su génesis en movimientos de esa naturaleza. Pero, sometido a un análisis algo más serio, ese mismo argumento es el que os despoja de toda razón. En primer lugar porque aquellos pasitos de viernes de dolores que luego germinaron magistralmente en sólidos referentes cofradieros, llenaron de manera espontánea un hueco en la religiosidad popular de unos barrios periféricos -San Benito y Montealegre-, que adolecían de precedentes en este sentido. Fueron, sin saberlo, hermandades de unos barrios que las necesitaban. En segundo lugar, y desarrollando precisamente lo anterior, ellos supieron reconocer esa realidad evidente, formalizando su situación por el único cauce lógico, tolerable y respetable: el de la Iglesia. Así, tras años de maduración personal en la Fe, materializaron su sueño de ser Hermandades de pleno derecho, comprometidas con una Iglesia de la que saben hijas y parte viva.
Pero vosotros no. Vuestro único propósito no es sino constituiros en algo similar a Hermandades laicas -idea que algunos políticos con mucha memoria y poca vergüenza, siempre alerta para olisquear la oportunidad de dañar a la Iglesia, quisieron alentar con ciertas exposiciones absurdas y la necia propuesta de una Carrera Oficial paralela-, desarrollando vuestra patológica estupidez hasta niveles hilarantes como crear medallas o desarrollar actos institucionales, sin ser institución alguna. Inventando así una forma paralela de creer en Dios -en realidad Dios cuenta poco para vosotros- sin necesidad de ir a la Iglesia, a la que atacáis de palabra y obra sin tapujos, promovido ya por gente crecidita que dejó atrás una infancia pero no su inmadurez ni su ingenuidad. Por eso me resulta repugnante compartir trabajadera con muchos de vosotros en algunas cofradías que saco. Me asquea saber que el costalero que llevo al lado o detrás o donde se tercie sea capaz de tamaña desvergüenza. Lo considero, tal y como dijo monseñor Bellido Caro hace 17 años, una mofa enorme. Al oficio, a las cofradías, a Cristo. Y a mi Fe. Así que si por mí fuera, ni uno solo de vosotros tendría el inmerecido favor de ser Costaleros de Cristo, siendo bufones de un muñeco.
Y ahora, si me permitís, voy a seguir con lo mío, que es disfrutar de una Cuaresma de verdad, de Cofradías con mayúscula, de las de verdad. Y vosotros a jugar a los pasitos y a ser héroes huecos por un solo día. Que cada cual, coleguitas, tiene lo que se merece.
Comentarios (16)
jeje
...
No aportas nada a favor de estos pasitos, sólo te creces insultando y haces demagogía con el tema de la fe. A ver si me das algunas razones para ver que los pasitos aportan algo a la sociedad, a la cultura o al arte en vez de decirnos que somos personas desequilibradas.
La Hermandad del Soberano Poder puede exigirle a sus costaleros lo que desee; para eso es 'soberana'. No pienses que la cantera de la costalería en Jerez está en el Viernes de Dolores... Dios nos libre.
jajaja
...
Lo que falta es fundamento y conocimiento de cofradías. Por mucho que digas a mi me sigue pareciendo que los que hacéis es jugar con unos símbolos que no os pernetecen. Estos símbolos pertenecen a la Iglesia y es inconcevible su uso fuera de ella.
Ahí tenéis una nueva Agrupación Parroquial, en la Barriada del Rocío, Las Siete Palabras... ¿Acabará Las Siete Palabras con la Inspiración o la que sale de la nave de P'talos? Me da a mí que no, que seguirán jugando a no tener jefe, por el camino facil de sacar un pasito sin mayor complicación, sin tener que ir a misa ni nada...
Todas las Hermandades deberían hacer como la del Soberano Poder, que impiden que cualquier costalero que quiera sacar el paso el Miércoles Santo se pueda meter a jugar a los pasitos de Viernes de Dolores. Muy bien por esa Hermandad.






Muchas de estas agrupaciones nacen de una necesidad espiritual de determinados barrios, del sentimiento y la fé de unas pocas personas que creen en Dios y si Asisten a la iglesia; Es cierto que hay casos como cita el artículo de demagogia y afan de protagonismo, de personas que salen rebotadas de otras cofradías y aprovechan la ilusión y la fe de otros para trepar y llamar la atención y mas cierto es que de estos casos algunos procesionan ya en nuestra semana santa por Carrera Oficial.
Por el contrario también doy su parte, amplia de razón al artículo...Para la salida de estos pasos se debería exigir el apoyo de una Parroquia porque sino ¿permetiremos la burla y el escarnio publico de unos cuantos capillitas que no saben ser Cofrades?